La conciliación familiar y laboral ¡ya es posible!

conciliación familiar

Como ya sabemos todos los adultos, hasta ahora había que saber encajar las fichas del puzzle para llegar a tener una conciliación familiar y laboral. No se trataba solo de los que tenían hijos o mayores a los que cuidar, sino de cosas tan básicas como hacer la compra, hacer deporte, comer, etc.

Por lo general, el 99% de las personas ponían la lavadora y arreglaban su ropa los domingos para el resto de la semana, igual pasaba si te tenías que llevar el tupper al trabajo. Tus fines de semana se habían convertido en un preparativo. Hasta ahora.

Con el cambio de Ley, la conciliación que se vive de lunes a viernes, cuando padres e hijos teníamos que adaptar nuestros calendarios en uno solo, se ha acabado.

Es curioso que esta ley saliera el 1 de marzo y no se hablara de ella, cuando en mayo los telediarios no hacían otra cosa que hablar de “fichar en el trabajo”.

Lo que dice la ley

Bien, con la entrada en vigor del  Real Decreto- Ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para la garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación, se modifica el apartado 8 del artículo 34 (en el link aparece en el punto Ocho del Artículo 2. Modificación del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre), donde se contempla el derecho de las personas trabajadoras a solicitar la adaptación de la duración y distribución de la jornada de trabajo, en la ordenación del tiempo de trabajo y en la forma de prestación, incluida la prestación de su trabajo a distancia, para hacer efectivo su derecho a la conciliación de la vida laboral y familiar.

Esto significa que cualquier trabajador (sin necesidad de alegar hijos ni personas a su cargo) tiene derecho a adaptar su jornada, a solicitar flexibilidad horaria, cambio de turno e incluso al teletrabajo, sin necesidad de reducir horas ni sueldo.

En este sentido cualquier trabajador podrá optar por la conciliación familiar, adaptar su horario al de los demás miembros de la casa sin necesidad de que se reduzca su jornada ni de que se vea peligrado su sueldo.

Lo que sucede o puede suceder en algunos casos

Ahora bien, todos sabemos que del papel a la realidad siempre hay un trecho, porque cada empresa tiene sus horarios y servicios. El trabajo de oficina es el que mejor puede conciliar.

Como empleado  tendrías que ver si concuerda la posibilidad de la flexibilidad de horarios pero es un avance el que sea por ley la conciliación familiar, pues permite que cada quien entre y salga cuando lo necesite, siempre y cuando sus resultados sean óptimos.

¿Quiénes se benefician?

Por su puesto, esta medida debería ser implantada de inmediato no ya por el trabajador (que sí) sino por toda la sociedad.

En estos últimos años se han creado unos puestos de trabajo explotados y mal remunerados: los abuelos/papas. Los más beneficiados con esta medida son los abuelos, que han tenido que acarrear con los nietos. Seamos responsables, ellos son abuelos, no deben educar ni mucho menos ser los sustitutos de los padres cuando éstos no están. Se les ha privado de su vida, cuando ya se jubilaron para descansar. Un nieto es una carga, una responsabilidad y un trabajo. Sabiendo esta medida, si sus hijos no la implantan pronto los veremos en las calles manifestándose por la desfachatez de sus hijos y la poca moral que la sociedad tiene.

Los nietos serán los siguientes beneficiados. ¡Se acabarán las jornadas de más de 8h fuera de casa! ¡Se acabarán las extraescolares! Ahora podrán salir al parque a jugar con sus amigos. Podrán volver del cole al final de la última sesión, porque papa y mamá (ambos) llegarán para recogerles. Tendrán el cariño de sus padres diariamente y no a cuenta-gotas. ¡Se acabarán los niños-llave! Incluso si papá y mamá quieren, podrán comer en casa, todos los días.

En fin, entenderéis que todos nos beneficiamos de esta medida. La conciliación familiar es algo por lo que nos hemos estado peleando en todas las casas. Es hora de implantarla.

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