Solución de problemas: diferentes puntos de vista

solución de problemas

En este artículo de hoy voy a hablar de formas de pensar o filosofar para ayudarte en la solución de problemas.

Puede que tus amigos te tengan como una persona resolutiva y te consulten para solucionar sus problemas, pero quizás seas de los que dan muchos consejos y no sabe solucionar sus propios problemas. Esto le suele pasar a mucha gente y, es que, no es lo mismo cuando uno lo ve desde fuera a vivirlo en las propias carnes.

En este post te voy a dar ciertos tips para ver tu problema desde diferentes puntos de vista o desde diferentes dimensiones.

Explícate tu problema

Ponte delante de un espejo y mírate como si fueras un amigo tuyo. Ahora, explícale a ese tú qué es lo que te está sucediendo, qué problema hace que te despiertes por la noche. A la hora de explicarte establecerás una distancia con lo que te ocurre y, por ende, puedes ejercer de ese amigo que ve las cosas desde otro punto de vista. Cuando te apartas de tu problema entonces es cuando puedes encontrar alguna solución. Este tipo de solución de problemas puede ser efectivo si consigues ver todo desde un punto de vista objetivo.

Dedos de agua

Según la naturaleza, podemos aprender de ella que todo está dado, no te tienes que preocupar porque siempre la solución está cerca. Quizás hayas visto alguna vez cómo se abre camino el agua en la tierra. Si te quedas viendo la escena, descubrirás que primero el agua va por un camino hasta que se topa con un bache o una piedra, entonces, de repente, todo el agua se agolpa, se forma un pequeño caos, hasta que vuelve a encontrar camino. Así es como suceden lo que se llama “dedos de agua”.

Bien, pues tu vida es igual. Tú vas por un camino trazado hasta que surge un imprevisto y te estancas. No te preocupes, pronto se abrirá otra puerta que te llevará a otro camino que realmente te acomode a las circunstancias. ¿No sientes que a veces todo te parece que te echa de un lugar? Por ejemplo, después de mucho tiempo en un piso, sientes que todo se te viene encima, que ya no te sientes tan a gusto, falla la lavadora, las estancias ya no te agradan tanto como antes… la casa te está echando y es hora de partir. Eso también te pasa con un trabajo, con las amistades, con la pareja… y es que los problemas que te pueden surgir en ese momento son el inicio de que todo se está transformando y es hora de cambiar. Bueno, básicamente, el que cambias eres tú. La solución de problemas pasa por dejar ir lo que no cabe en tu vida.

Los problemas son el abono de los mejores frutos

Por muy gordo que sea el problema al que te enfrentas, una dimensión para la solución de problemas es el tiempo. Quizás posiblemente ahora no veas la luz al final del túnel porque te ves dentro del mismo, sin embargo, en poco tiempo podrás descubrir que hay ciertos cambios a tu alrededor. Ya sea a nivel personal, a nivel profesional o a nivel territorial, pronto las cosas empiezan a cambiar.

Si tienes un problema de pareja, que estás en medio de un divorcio, seguro que ahora lo ves todo negro. Con el tiempo verás que estás mejor, que si la vida ha permitido esa situación es porque es válida. Las circunstancias han hecho que todos los actores de la vida actúen para que suceda una cuestión, que, aunque te parezca injusta ahora, te aliviarán en un futuro. Puede que estés perdiendo la custodia de tus hijos en ese divorcio y que, obviamente, lo veas injusto. Ningún padre/madre debería estar lejos de sus hijos, sin embargo, la vida dice lo contrario. Y si sucede es porque es válido en esta vida. Quizás este matrimonio no era el ideal, el que tú querías. Quizás era tóxico para todos y era necesario que alguien se bajase del tren para que los menores llegasen a buen puerto. Recuerda que la vida da muchas vueltas y mañana os podéis volver a reencontrar. Quizás en ese proceso de alejamiento encuentras otra pareja con quien realmente eres feliz y tienes una familia afable.

Ten en cuenta que la vida te pone las situaciones que sabe que puedes superar, aunque te cueste. Nunca te pone cosas que no puedas alcanzar, a cada quien en su justa medida. Por ejemplo, en 2011, falleció mi hija, el hecho más doloroso que he tenido en mi vida. Lo sufrí y lo canalicé como pude. En un primer momento me pregunté por qué a mí, después, con el tiempo me pregunté por qué no, y ahora me digo, qué haría yo sin Cala, su muerte me ha hecho crecer de una forma inesperada. 

Ya está todo dado, todo es parte del proceso

Cuando tienes un problema, no sabes cuándo se acabará esa situación que te carcome por dentro. Te he de decir que hagas lo que hagas, es parte del proceso. Tanto si luchas como si actúas con pasividad, todo es parte del mismo problema. Un gato es gato desde la cabeza a la cola, lo mismo pasa con el problema o el proceso, todo es parte de él.

Según Allan Watts, quien se fue a vivir al campo como ermitaño durante un tiempo sólo con su hacha, se dio cuenta de que en la naturaleza (vivimos en ella) todo está dado. Si sucede algo, todos los actores de la naturaleza, en este caso, tanto el clima, como los diferentes animales, actúan en consonancia con ese problema. El motivo es la causa-efecto. Podemos decir que un problema tira una ficha de dominó que ésta a su vez mueve otra de la hilera y hasta que no cae la última, no terminará el proceso.

Si no eres feliz es que no has llegado al final

Finalmente, por mucho que luches o no contra el problema que tengas, has de pensar que, si no llegas a la felicidad, no es el final. Así, como en el final de todos los cuentos, la vida es igual. Sabrás cuándo se acaba tu problema en función de tu estado de ánimo. Esta es otra dimensión que te doy para sobrellevar el problema o establecer una solución de problemas a tu vida.

Como ves, viendo las cosas de diferentes puntos de vista y poniendo el foco en todo lo que rodea al problema no sólo en éste, es como podrás solucionar el problema o dejarlo que poco a poco se vaya solucionando. Porque, cierto es, que hagas lo que hagas, en la vida todo está dado.

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